SERIE POESÍA PERFORMANCE: LA POESÍA URBANA DE LOS PORTEROS AUTOMÁTICOS
Me llevé una grata sorpresa cuando al llamar a un telefonillo al azar, para vender una enciclopedia de la vida salvaje en territorios sin poesía, me encontré con un rosario de vecinos poetas, historiadores y amantes de la cultura, que reivindicaban en sus porteros automáticos la belleza del arte y el saber. No indico el lugar para que no lo conquisten los devotos de la estulticia, pero si hago una llamada a todas las comunidades de vecinos para que cunda el ejemplo. Se acabó vivir en el tercero derecha o en el ático, yo vivo a partir de ahora en Gonzalo de Berceo o Madrigal de Ojos Claros y Serenos.
La fotografía es de Helga Martinez Pallarés. Y si os apetece seguir leyendo
Publicado el febrero 1, 2015 en Cosecha Propia y etiquetado en poesía urbana, porteros automáticos. Guarda el enlace permanente. 10 comentarios.

«Ojos claros, serenos, si de un dulce mirar sois alabados, ¿por qué, si me miráis, miráis airados?» también voto por ésa.
¡Pedazo madrigal!!! Cualquier día voy y escribo algo parecido. Saludos
Jajaja, seguro que es posible 🙂
😉
Si me permites, voto por «Madrigal de Ojos Claros y Serenos».
El mejor de todos los madrigales. No está mal la elección. Saludos
Gracias, gracias.
¡Genial!
Ves que sencillo es hacerme feliz. Gracias. Saludos
Veo, veo. No tienes porqué. Nos seguimos «viendo». ¡Saludos!