SANTA MARIA DE BAREYO
A poco o nada del mar, a la vista del pintoresco Cabo del Ajo, encontramos la Iglesia de Santa María del Bareyo, perteneciente al románico cantábrico. Visitamos el templo a la vez que a su compañero de días y fatigas, una centenaria encina que alcanza los 13 metros de altura, que no es poco. Toda una estampa impactante que despierta nuestras emociones más hondas y nos encamina a la poesía de los caminos. (Fotografías de Tuchy Regueras)











ERMITA DE SAN ROMÁN
La ermita de San Román se encuentra en Escalante (Cantabria), protagonista de mampostería en medio de amplios y verdes prados. Su estilo es gótico rural, si bien presenta tradición romántica. San Román presenta una nave única y su ábside es semicircular. Fue declarada Bien de Interés Cultural en el año 2015. Estamos ante una ermita que transmite una belleza auténtica, una atmósfera entrañable y su visita debería ser imprescindible si andamos por esas tierras. Remarco la sencillez de su mágica presencia (Fotografías de Tuchy Regueras)







FARO DE AJO
Debía ser un encuentro poético, regresar a casa, y desde la mar, contemplar un Faro tan pintoresco y cromático, como el Faro de Ajo, que esperaba a los marineros sobre los acantilados del Cabo de Ajo. Estamos ante el último Faro construido en la singular Cantabria. Se le esperaba en 1907, pero su inauguración no llego hasta 1930. Ya en 1985 vio la luz otro Faro junto al original, pero su vid fue corta ya que fue demolido. Hoy la gente se acerca a esta geografía ensoñadora para disfrutar las impresionantes panorámicas que se contemplan . Un paseo plácido y atractivo para los no pocos visitantes que celebran una arquitectura tan llena de vida y fantasía. Okuda San Miguel fue el artista que pinto el Faro en 2020. (Fotografías de Tuchy Regueras)

RELAX VITAL
Me gustan las cosas sencillas, las naturalezas sencillas, las personas sencillas. ¡Qué grande y profunda es la sencillez! Acerté a visitar esta ermita cántabra llena de historia y candor y encontré esta perspectiva entre naturaleza y piedra. Ni que decir tiene que me refugié allí toda la tarde, bendiciendo mi suerte por encontrar paz, sosiego a manos llenas con apenas un puñado de testigos. Me dicen que los festivos está a reventar, será verdad, pero yo en los festivos, ahora, los dedico al descanso. Lo de hoy es emoción, viaje interior, belleza, emoción, es decir, cosas que cuestan sumar a nuestro inventario íntimo. El relajo no se regala, hay que conquistarlo. (Fotografía de Tuchy Regueras)
