RECLAMOS PARA LA TERCERA EDAD
La última vez que cedí mi asiento de autobús a un caballero de noble edad, me llevé una pequeña sorpresa, no solo declinó el regalo, mirándome muy fijo y algo furibundo, me vino a decir, que menos galanterías, que yo no era mucho más joven que él. Ahora tengo más cuidado en mis ofrecimientos. El otro día me invitaron a una horchata, acepté encantado. Elegimos una mesa reclamo de la tercera edad. Era una mesa con más espacio que el resto y vía libre para acudir al baño y sentirse más cómodo. Espero que cunda el ejemplo y se tome buena nota de este criterio de selección. Y espero que no acuda al establecimiento ninguna persona que se sienta molesto porque le intentan hacer la vida más fácil. La edad es cosa del tiempo, poco podemos hacer al respecto, pero el carácter y los buenos modos son trabajo personal de fondo.

ESTAMPAS HISTÓRICAS
Llega el momento de almacenar las fotografías realizadas recientemente. Estamos de acuerdo, son muchas, hechas de forma atropellada y, sobre algunas, no recordamos lazos emocionales que merezcan una relación perdurable. En un acto de coherencia y valentía, bueno sería borrar y borrar, pero somo nostálgicos de los momentos efímeros, de las estampas que hemos visitado y que ya empezamos a no recordar. Así que a eliminar todo lo que pueda para empezar de nuevo lleno de perspectivas posibles. Eso sí, no puedo desprenderme de esta imagen del acueducto de Segovia. Entre la muchedumbre no hay nadie conocido, pero reconozco bien el acueducto, así que por lo tanto, se queda en archivo.

ARLÉS, ROMANA E IMPRESIONISTA
Hay ciudades con personalidad propia, carácter histórico y belleza singular. Hablamos de Arlés, ciudad francesa bañada por el Ródano. Pertenece a la mítica Provenza. Es conocida por inspirar con su naturaleza las pinturas de Van Gogh, que hoy pueden contemplarse, algunas claro, en la Fundación Vincent Van Gogh. Arlés también suma a su inventario vital haber sido capital provincial de la antigua Roma, es decir, como apuntábamos anteriormente, podemos disfrutar dentro de su perímetro de genuinas ruinas romanas, señalando especialmente el anfiteatro. Hoy, este recinto, puede sorprendernos con conciertos, obras teatrales y corridas de toros. (Fotografías de Consuelo Montolio Paltré)








EL AUTO-SERVICIO DEL AGUA BENDITA
Las costumbres cambian, no entro a valorar si positiva o negativamente. Cada cual saque sus propias valoraciones. Al fin y al cabo, todos cabalgamos por las plataformas, es decir, debemos tener nuestros propios criterios. Aparecen novedosos conceptos, la higiene evoluciona y la libertad de planteamientos se multiplica. Cualquiera que venga visitando las iglesias y humedeciéndose las yemas de los dedos con el agua bendita, este abanico de nuevos algoritmos, le sorprenderá, para bien o mal. Los más nuevos igual están más a favor de los cambios, tal vez porque sus raíces se hayan desarrollado fuera de los canales tradicionales. En algunas ocasiones parece que más que agua bendita para santiguarse se adquiere una dosis anti Covid 19 o perfume para no sucumbir en atmósferas difíciles. Parece que vas a tomarte un refresco sin gluten. Creo que en Vitoria nos encontramos con estos nuevos dispensadores de agua bendita en el convento de San Antonio y en la parroquia de San Vicente Mártir. Entiendo que todo el mundo es libre. Bueno, no nos enredemos. Eso es otra historia.





