LA PLAZA DEL MACHETE
En la bella Vitoria-Gasteiz encontramos muchas sorpresas históricas urbanas, por ejemplo la Plaza del Machete. Hablamos de una plaza en pleno casco antiguo que alberga la réplica de un machete en el ábside de la Iglesia de San Miguel. Estamos en el Palacio de Villa Suso, que en otros lejanos tiempos era zona de juicios. Parece ser que bajo el mismo machete juraban sus cargos los representantes de la ciudad. También se celebraban en el mismo lugar las sentencias a muerte por garrote vil. (Fotografías : Marta Tuchy)


CONFESIONARIO PROBADOR
Esta claro que las costumbres cambian y que lo que antes era, prácticamente intocable, ahora, se abre de par en par para alegrar ambientes más desenfadados y buscar nuevos oficios a mobiliario singular a la baja. Todo parece que es discutible. Para el personal de ciertos años con formación más clásica, estas variaciones decorativas no cumplen con las reglas asumidas, sin embargo, las nuevas generaciones lo contemplan como un paso adelante que otorga más importancia al lenguaje que a la trastienda del fondo. Las prisas en los cambios las barajan mejor. Sea como sea parece claro que allí donde habitaban estos confesionarios ya no hacían falta y un traficante de armonía habitacional, abierto a nuevas tendencias, les ha dado una nueva vida, apartada de sus orígenes. El trasfondo del asunto es atractivo y debatirlo se convierte en provocación intelectual y humanista, pero valen en estos momentos, los debates lo mismo que un «like».


ZARAUTZ EN ESCENA
Acompañan esta nota estampas playeras donde se reconoce a Zarautz, lejana de su fecha de fundación en 1237 por Fernando III de Castilla. También queda atrás la historia cuando se revisa su dedicación a la caza de ballenas. Zarautz presume de custodiar la «Reina de las Playas», la más extensa del País Vasco, que alcanza cerca de los dos kilómetros y medio. Cuando se habla de Zarautz no hay que olvidar citar la villa como paraíso del surf y su tradición aristocrática. (Fotos de Tuchy Regueras)




ATARDECER EN SAN SEBASTIÁN
Hay muchos atardeceres, cierto, la mayoría, sino todos, muy hermosos, pero hay puntos donde las energías y los misterios se encuentran y forman una belleza especial. Algo así pasa con San Sebastián, donde su armonía vital, su riqueza histórica y sus leyendas urbanas, se manifiestan y la Concha plasma todo su esplendor a manos llenas. (Fotografía de Tuchy Regueras)
