Archivos Mensuales: marzo 2017
BAILAR EN LA BERLANGA
La Fundación Sgae está organizando el ciclo de danza: Bailar en la Berlanga. Un ciclo de danza que se lleva a cabo sin ningún tipo de escenografía, solo acompaña a los bailarines la luz y la música, compuesta por autores españoles. Un ciclo que propone un recorrido sugerente por la danza actual. El viernes 17 tenemos «Nada personal» de Daniel Doña. Cita recomendable.

MOTOS: ¿ SALVAJES O DOMESTICADAS?
Recuerdo los tiempos épicos, cuando las motos eran salvajes y no estaban sometidas a las modas urbanas y criterios de libertad. Cuando sacudían el polvo de los caminos más desérticos y castigaban el asfalto con su poderío y zumbido depredador. Ahora los tiempos han cambiado, la domesticación ha llegado a esta raza mecánica y simbólica. No hago otra cosa que ver rebaños de motos domesticadas pastando en aceras junto a jubilados, carritos de niños y paseantes indefensos. Ni las motos trashumantes se salvan del caos y el deterioro evolucionista y se conforman buscando pastos con sombra y zonas de seguridad sin olvidar el confort de los garajes. Han perdido su vocación de aventura. Me da pena verlas buscando el escándalo con los marginados de la transgresión. Se han convertido en una raza macarra que disfruta de provocar con su presencia el paseo de los que están asomados al balcón de la seguridad y sufren pánico ante el acoso gratuito. Ahora los salvajes que circulan por las aceras son las bicicletas, piratas sin matrícula ni bocina que se burlan de los transeúntes mediante fintas, frenadas y velocidades desproporcionadas. Suelen ser mortales en los recintos dedicados al botellón. Vamos, auténticos reformadores y revolucionarios de la sociedad. Solo faltan por tomar las calles los paseantes en sillas de ruedas, eso sí, armadas hasta los dientes con los prototipos bélicos de última generación.
MANDALA MECÁNICO
Los mandalas, con cuna en el budismo y el hinduismo, son representaciones simbólicas espirituales, al tiempo que conforman las esencias del macro y microcosmos. Ahora bien ¿qué tiene que ver la rueda de una máquina de vapor de principios del siglo XX con los mandalas?. Tal vez nada en absoluto, pero su existencia y evolución han propiciado el milagro de la comunicación y el movimiento, base de conocer lo muy lejano y lo que anda a la vuelta de la esquina, sin olvidar que viajar, conocer y comprender agrandan nuestras alforjas espirituales. En el caso de estar en total desacuerdo con lo expuesto, nos queda la posibilidad de disfrutar la belleza de este elemento, ya histórico, pleno de poesía del renacimiento industrial. Pienso.

