Archivos Mensuales: agosto 2024
DETALLES DE LA NATURALEZA
Dentro de los universos que nos regala la naturaleza, me suelo quedar con sus altares de pequeñeces, siempre inspiradores y relajantes, siempre cromáticos y entrañables, siempre dispuestos para acompañarnos durante el día, un rato o toda una vida. La naturaleza no se vende en farmacias, pero está tan solo a dos pasos de cualquiera de nosotros.
POESÍA NOCTURNA EN GANTE
Les presento Gante atravesando la noche entre arquitecturas mágicas, canales de ensueño y la luminosidad recreando laberintos oníricos. Son muchas las ciudades que despiertan cuando la oscuridad se viste de gala. Gante tiene en sus alforjas históricas y presente relajado, pero avasallador, las piezas suficientes para desear visitarla, disfrutarla y reservar su recuerdo en un hueco de nuestra memoria de espectáculos emotivos y urbanos. (Fotografías de Guillermo Legidos)


CONTRABAJO PEREGRINO
Me lo crucé en la calle y decidí seguirlo para no perderme su próximo concierto. Un contrabajo y una silla no son mascotas para sacarlas a pasear. Estaba claro que el peregrinaje callejero tenía finalidad musical. Tenía la esperanza de que en cualquier momento me regalara unas notas. No lo hizo, pero se donde vive, mañana le seguiré de nuevo

LA HISTORIA Y SU AJUAR DE PIEDRA
Ayllón, a tiro de piedra de la Tejera Negra y el Hayedo de la Pedrosa, ha sido poblado por los celtíberos, godos, visigodos y musulmanes. Por esta villa segoviana han pasado toda suerte de personajes, reyes, santos y leyendas. Juan II concedió el señorío de la villa de Ayllón a Don Álvaro de Luna que sería en su momento Condestable de Castilla. Pasear esta villa requiere su tiempo y buen apetito por la historia. No hay que perderse el Puente Romano, el Palacio de los Contreras, el Ayuntamiento, la Iglesia de San Miguel, la torre de La Martina en lo alto del Cerro que preside la villa y la espadaña de la iglesia de Santa María la Mayor, sin olvidar la de Santa María la Mayor, la Ermita de San Nicolás, la Iglesia de San Juan, el Convento de San Francisco y el de las Madres Concepcionistas. Como postre restan citar los Paredones y el Palacio del Obispo Vellosillo. Ante semejante listado de referencias, solo necesitamos un ajuar de viaje sencillo para echarnos a visitar Ayllón. (Fotografías de Tuchy Regueras)







