Archivo de la categoría: Artículos Propios
NO ES UNA INSTALACIÓN ARTÍSTICA
Hay localizaciones de basuras urbanas que no dejan de ser curiosas y llamativas. Algunos departamentos ambulantes de restos hacen lo posible por disfrazar de belleza cualquier cúmulo de basura, incluso los restos, suelen disponerse de forma tal que confundan al paseante poco avezado y crean estar ante una obra artística, pero no, no es una instalación, no es un performance, son los resultados del criterio intuitivo del personal encargado de sembrar deshechos en la calle. Se agradece el detalle de unas plantas coronando la montaña de escombros y varios.

GRAFITI EN EL PAISAJE URBANO
Esta entrada cromática y atractiva, esta gente de aspecto entrañable y el perro lleno de ganas por correr y saltar no cierran, están abiertos veinticuatro horas non stop. Es un grafiti callejero, una singular muesca vital ubicada en medio de una calle que gracias a la singularidad y destreza del trabajo se convierte en un punto de encuentro. Si alguien se encuentra solo en la noche no tiene nada más que acercarse a la vera de este grafiti, siempre encendido y con los brazos abiertos.

ENSALADA VITAL
El otro día, contemplando la bandeja de tomates que acompañan estas líneas, pensé de inmediato en su ricura bien aliñados con cualquier elemento o bien a palo seco. Y mientras me deleitaba comiéndolos pensé en las ensaladas de la vida, es decir, que para un buen recorrido vital siempre tenemos que tener o inventar los productos idóneos para llevar a cabo las combinaciones que vamos a poner sobre la mesa y, recordando siempre, que cada temporada tiene sus propuestas. En la vida, igual que en el huerto, hay momentos para cada fruto, desde luego, debemos evitar toxinas y aliñar lo que nos ofrece cada temporada. Naturalmente, no sobran ni los experimentos ni las ensoñaciones.

SEÑAL DE SERVICIO EN ALTAS CUMBRES
Por muy altas que se alcen las murallas, aunque haya que escalar una interminable escalera estrecha de piedra, a pesar de los recovecos y los engaños de la imaginación por las urgencias, siempre encontraremos el alivio mágico de un letrero prometedor que indique: «servicios». Son necesidades adosadas a nuestra naturaleza, recordatorios del memento mori. Lo horrible y paradójico es que al llegar a las puertas del paraíso prometido nos salude otro letrero: «Fuera de servicio»
