Archivo de la categoría: Piezas/Lugares
IGLESIA DE LOS JERÓNIMOS, ITINERARIO ENTRE SACRO Y URBANO
Hay muchas cosas que hacer en febrero. Tampoco es negativo no hacer nada. Personalmente, los meses de febrero, siempre que puedo, los dedico a realizar itinerarios por la ciudad, rescatando rincones, museos y templos. Una forma más de celebrar. Dentro de las últimas caminatas he visitado los Jerónimos, pegada al Prado y con un historial de bodas contundentes a sus espaldas, pero yo fui a visitarla, a crear diálogo. Y aprovecho para recomendar una visita a esta iglesia contundente en historia y contenido.

IMÁGENES DE CADAQUÉS
Desde luego, no podía faltar Cadaqués en mi inventario de sueño, un pueblo de mar histórico, singular y lleno de matices de toda suerte. No es la primera vez que visito esta localidad y presiento que no será la última, dado que su magia e influencia vital sigue vigente, esencial. No me gusta despedirme de los sitios que me gustan, tan solo hago las maletas en silencio y sigo camino. (Fotografías de Consuelo Montolio Paltré)







DESDE MI BALCÓN IMAGINARIO
Me gustan los balcones, ya sean plagados de flores o sembrados de sueños. Este que muestro con estas líneas es un balcón poético. Es una escena de la mar. La mar es coqueta y gusta mostrarse diferente a medida que el tiempo marca las horas. Se viste, según sus ansias y vitalidad, para curiosos, devotos y peregrinos de su esencia. La mar es leyenda que podemos contemplar desde cualquier balcón, basta asomarse un poco más allá de los límites, establecidos o no.

¿DESCUIDO DE LA NATURALEZA?
Todos sabemos que la naturaleza es un laboratorio vivo que trata de todos los misterios. Desconozco quien patrocina su labor y el fin último de sus ingenierías. Los asuntos genéticos brillan con luz propia y son los más llamativos, por ejemplo, esta vaca del norte de nuestra geografía presenta mutación en su estampa, una página fuera del diseño convencional, pero no asusta, al contrario, provoca sonrisas, pero el otro día, subiendo en un ascensor, le enseñé a mi compañero de viaje esta misma fotografía y empezó a llorar, paró el ascensor y se bajó. ¿Sabía más de lo que aparentaba o se movía por los laberintos genéticos de la tristeza natural?
