DECORACIÓN DE LA NATURALEZA
No cabe duda, el acebo decora la naturaleza con su buen porte y sus frutos rojos impactantes. Su cromatismo es muy valorado para sembrarlo en el abanico ornamental navideño. El acebo, ya valorado desde Aristóteles, tiene propiedades medicinales, cinegéticas, domésticas y es usado por sus características en ebanistería. Este ejemplar fotografiado vive en tierras de la alcarria, sin disimulos y con halo vestido de sugerencias auténticas y naturales, que nos invita a acercarnos y disfrutarlo a manos llenas. (Fotografías de Tuchy Regueras)
EL TURISMO Y LA HISTORIA EN EL METRO
Notable la recuperación publicitaria en el metro de Madrid. Resulta agradable contemplar las sugerencias que también degustaron pasadas generaciones. Desde luego, la historia y el turismo por el suburbano no tiene desperdicio. Para los que quieran sumergirse en mayores aventuras les proponemos una visita a los Talleres de Metro y, desde luego, un paseo urbano por la parada «Andén Cero», todo un museo del metro reservado para los nuevos viajeros amantes del Steampunk. Sin olvidar, que tal vez, estas zonas suburbanas algún día pudieran ser nuestro nuevo hogar en el planeta Tierra. (Fotografías de Tuchy Regueras)
DESDE LA OTRA VENTANA
Convivimos con dos tipos de ventanas. Están las ventanas reales, las directas, es decir, las que forman parte de la esencia arquitectónica de nuestro espacio de confort. Y luego están las ventanas desde las que puedes contemplar poesía, leyendas y escenas surrealistas. Valga como ejemplo tres poetas de la cuerda pintando muros imposibles, muros sobre el aire, decorando fachadas, levantando escenas para paladear toda la esencia de la plástica sencilla y directa, sorteando el riesgo vital. (Fotografías de Tuchy Regueras)









