SERIE POESÍA PERFORMANCE: LUGARES PARA PERDERSE
Esta laguna no está en la luna, pero como si lo estuviera, porque anda medio perdida de los indicadores de carretera y olvidada en cualquier mapa. Es un sitio estupendo porque puedes gritar, reír, llorar, soñar, sin que nadie lo sepa. Casi siempre está sola y, si por un casual, encuentras a alguien vagando por los alrededores, no hay problema, dado que todos venimos a lo mismo, venimos a resolver nuestras dudas, el por qué de todas las cosas, las que entendemos y las que se nos escapan. Es un balneario del alma, un confesionario, un rincón pacífico y dulce sin estrellato que nos invita a deshacer nuestro equipaje y mostrarnos desnudos. No hay espejos ni espectadores, estamos nosotros solos, cara a cara. Es duro, muy duro, pero hay que enfrentarse a uno mismo para allanar la vereda y contemplar al fondo algún objetivo que soñamos alguna vez. Otro día, si me acuerdo, ubicaré este rincón nacido para la reflexión.
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Publicado el mayo 9, 2015 en Cosecha Propia y etiquetado en Balneario del alma, reflexión. Guarda el enlace permanente. 8 comentarios.

Tuve una laguna así, olvidé donde estaba… Tiempo de recuperarla. Gracias por recordarnos cosas importantes.
Y abrazotes…
Esa memoria… La verdad es que debemos hacer hasta lo imposible por centrarnos y llevarnos bien, es decir, tenemos que hablar y conocernos mejor. Abrazotes
Yo tengo un rincón parecido, allí me hago preguntas, pero nunca tengo respuestas. De vez en cuando grito en silencio y vuelvo a la rutina.
Saludos.
¿Seguro que no tienes respuestas?…La próxima vez escuchabien, ya verás. Saludos
Yo también coincido con la opinión de Segmento…
Ubicarlo sería quitarle la magia.
Besos.
Decidido, lo mantengo en secreto. Abrazos
Pecas de generosidad 🙂 No ubiques, no, a no ser que sean coordenadas lunares. Cada cual tiene que encontrar su laguna, árbol, calleja, descampau…
Me gusta tu filosofía, prohibido cambiarla. Abrazos