RECOLECCIÓN DE PICEAS
Admito que tengo suerte con mis amistades, casi todos llegan a final de mes. Otra cosa es que para la mayoría de ellos el final del mes termina entre el día 15 y 20. Son calendarios personalizados. Uno de ellos, por timidez y pocas ganas de entablar conversación con extraños, jamás pide ayuda laboral a ninguna empresa ni persona física, para su recolección de píceas, que alfombran toda la superficie de su finca y si no se limpia debidamente impide el buen mantenimiento jardinero. Es decir, me invita a paella y tinto de verano y me somete a recoger píceas. No me importa porque es un trabajo solitario que me permite filosofar conmigo mismo y como no me quito la corbata, las señoras que pasan y me ven tan compuesto piensan que la finca es mía y siempre suele surgir un diálogo mercantil-afectivo muy agradable para pasar la tarde de un domingo cualquiera.
- Piceas
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Publicado el mayo 28, 2015 en Artículos Propios y etiquetado en piceas. Guarda el enlace permanente. 3 comentarios.


Me hago el harakiri por no poder leerte todos los días y poder levantarme el ánimo.
Qué vivan las piceas! Un abrazote encorbatado…
jaja, recibido. Abrazotes
Eh, me apunto, lo has vendido de puta madre, con perdón. Esas pa’ la lumbre son la hostia, con perdón. Y esos calendarios personalizados son cojonudos, con… eso.