LA SANGRE DE SAN PANTALEÓN

San Pantaleón nació en Nicomedia, antigua capital de la región de Bitinia, en Asia Menor, en el siglo III, y ejerció la medicina en la corte del emperador Maximiano.

Como todos los días 27 de julio, cambie o no el calendario, asistimos a la licuación de la sangre de San Pantaleón custodiada en el Real Monasterio de la Encarnación de Madrid. Milagro, leyenda, casualidad, tradición, lo cierto es que no existe una respuesta científica al respecto, tal vez por eso el abanico de respuestas se multiplica en todos los sentidos. Son miles las personas que se acercan para contemplar la licuación y rezar al santo. El proceso es muy lento, ya en mayo la sangre va cambiando su color y en junio ya se comprueba una subida en su volumen. Su leyenda comienza después de la muerte de su padre, cuando se dedica a ejercer la medicina de forma gratuita, hecho por el cual le denunciaron ante el emperador Maximiano, quien le acusó de hacer magia y, en consecuencia, le pidió la apostasía de la fe cristiana, y a continuación fue ordenada su tortura, dada la negativa de San Pantaleón por abandonar su fe.

Las fotografías se las debemos a Tuchy Regueras y si estás animado a seguir leyendo te recomiendo la siguiente entrada

Publicado el julio 29, 2015 en Piezas/Lugares y etiquetado en . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

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