AGUA MEDICINAL

Hace mucho tiempo los Balnearios eran refugio de economías nobles y enfermos de postín. Hoy día se han convertido en posada transitoria de cualquier viajero, turista o curioso. Los hay de nueva factura pero me gustan más los que han conservado su arquitectura decimonónica. Algunos tienen sus propios lagos regenerativos, si bien el postre de los Balnearios sigue siendo sus suculentos y relajantes masajes y, por supuesto, sus aguas medicinales. No hay enfermedad que se resista a su remedios eternos.

IMG_3282

Publicado el agosto 26, 2017 en Artículos Propios y etiquetado en , , . Guarda el enlace permanente. 11 comentarios.

  1. Hola, leí uno de tus libros y me gustó mucho el relato de la gata. Muy tierno.

  2. el balneario de Archena era.ummmm
    No sé cómoestará ahora… estaba muy deteriorado
    saludos

  3. Me encanta. Además, en mi libro favorito -Ana Karenina- hay un pasaje importante en un balneario.

  4. a mi también me gusta ese envase del siglo xIx

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s

Anotaciones de Javier Barraycoa

SEMPER ÍDEM, SEMPER FIDELIS, IGNIS ARDENS

Ushma Patel

When the green woods laugh with the voice of joy, And the dimpling stream runs laughing by; When the air does laugh with our merry wit, And the green hill laughs with the noise of it.

Pixel Edit

Creative PicsArt Editing Tutorial | Photo Editing Tutorial

KUSAMER'S

"God Knows I'm Tough Enough"

PU[N]TOS DESCOSIDOS

La poesía no podrá cambiar el mundo pero sí a las personas que lo pueden cambiar.

Apuntes de un mosquetero:un blog de cultura

En el teatro del Siglo de Oro, los mosqueteros eran quienes presenciaban el espectáculo de pie. Eran la parte más bulliciosa del público, y la que decidía la suerte de la comedia. Un blog para hablar de teatro, de cultura y de la pasión que compartimos.

A %d blogueros les gusta esto: