PERFUME O LAVAVAJILLAS

Admito que mi vista ya no es lo que era y mi olfato no es para presumir. Tengo claro que el lavavajillas anda por la cocina y para el perfume casi cualquier sitio es bueno. En ocasiones el exceso rompedor de una publicidad puede jugar malas pasadas. Un buen amigo, con condiciones más adversas que las mías, lleva más de una semana fregando platos, sartenes y cacerolas con un perfume. Si ese perfume se sirviera comercialmente en un botijo, estaría claro que es una modernez, pero hacerlo en un frasco dispensador de lavavajillas, nos lleva al pantano de la duda. Bueno, sus visitas quedaban muy satisfechas por el perfume de sus cubiertos y platos. Igual ese es el objetivo final del producto y yo aquí creando malentendidos.

Publicado el octubre 3, 2022 en Artículos Propios y etiquetado en , , . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

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