EL RINCÓN DE LA GLICINIA
Abril nos abre sus puertas y muestra su escenario, que no resulta poca cosa. Hay un rincón en un parque madrileño, que guarda su fuerza de expresión justo para mostrarnos su repertorio de glicinias. Es el momento de llevarse un libro en el bolsillo y un bloque de notas para escribir poesía. Hay que aprovechar el tiempo y disfrutar de la naturaleza y sus regalos olorosos y cromáticos.

Publicado el abril 4, 2024 en Uncategorized y etiquetado en Bungavilla, manuel villa-mabela, Poesía y Naturaleza. Guarda el enlace permanente. 2 comentarios.
No querría pecar de literal pero… No es una wisteria?
Pues tienes toda la razón, claro que es una glicinia. No se en que andaría pensando Muchas gracias por la corrección. Un fuerte abrazo.