CONTENEDOR DE COLORES
Estábamos a solas el contenedor de colores y yo. Nos mirábamos, había cierta armonía en nuestra conversación hecha de silencios. Quería saber cual era su historia, su porvenir, la realidad del motivo de su presencia cromática. Puede que fuera un aseo público, tal vez, un cambiador para los que acabarían mojando los pies en la orilla cercana. ¿Un contenedor de basuras exigente? Igual era una promoción habitacional o una galería de arte itinerante. Todo es posible. Seguimos comunicándonos.

Publicado el octubre 11, 2026 en Piezas/Lugares. Añade a favoritos el enlace permanente. Deja un comentario.
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