RECREO CULINARIO
En estas señaladas fechas nos invaden las comidas de empresas y aparecen por el horizonte los banquetes familiares (por supuesto, muchos se salvan de la quema) Las estrellas michelín y otra suerte de conceptos exquisitos cotizan al alza y brillan en nuestras propuestas. El escaparate está dispuesto. Pues ahora es cuando reivindico más si cabe la sencillez que debería reinar en estos tiempos. Recupero foto de comida navideña en un punto alejado de lujos que apostaba por el recreo culinario light y, en muchas ocasiones, por la supervivencia. Dado que no estoy curado del todo de la sociedad del consumo, aportaré este año algunos turrones para vestir los postres de tradición.

RINCÓN DOMÉSTICO CON OTRA SENSIBILIDAD PLÁSTICA
Aparentemente sencillo y acogedor, esta suerte de rincones domésticos, pertenecen a otra sensibilidad plástica, otros conceptos vitales. Es un apartado onírico en el dormitorio, un oasis poético, donde reposar los sueños, las fuerzas y trenzar renovadas perspectivas. Representan una ensoñación arquitectónica, una puesta en escena que invita al reposo, la conversación y el encuentro. (Fotos de Tuchy Regueras)

LAS MIL Y MÁS NOCHES
Hay culturas que nos ofrecen tesoros de fantasía, atmósferas perfumadas de misterio y verbenas de colores. La estampa que acompaña esta entrada viene desde Túnez. Muchas veces me hablaron de sus desiertos blancos, sus medinas y su riqueza étnica, pero olvidaron comentarme que en sus calles, rincones y leyendas nace una suerte de poesía vital que se engancha en lo más hondo. Hay que leer más allá del escaparate.


