ESTAMPAS DE MILÁN
La capital de Lombardía es una ciudad muy personal. Milán cuenta con historia, tradición, modernidad, atrevimiento y mucho diseño y moda, mires donde mires, sin olvidar su universo de compras. El Duomo, Santa Maria de la Gracia, la Galería de Vittorio Emanuele, la Pinacoteca de Brera o el castillo Sforza, saciarán las apetencias más esenciales, pero desde estas páginas animamos a pasear sin prisas la ciudad, sobre todo el sector histórico, donde cada callejuela o plazuela nos remitirá a la admiración y al asombro.
SAN ANDRÉS DE TEIXIDO
Dice la leyenda que quien «no acude a San Andrés de Teixido vivo, lo hará una vez muerto» . Sopesado el mensaje y dado que no tengo idea de cómo serán mis ganas de viajar después del tránsito vital, lo mejor era acercarme a este rincón lleno de magia y referencias cabalísticas. Parece ser, si hacemos caso a los misterios, que todo tuvo inicio debido a los celos que San Andrés, dado el flujo peregrino, procesaba a Santiago. Cosas de santos.
La aldea donde se levanta la iglesia de San Andrés de Teixido la encontramos en la parroquia de Régoa, en la sierra de A Capelada, dentro de la provincia de A Coruña. La iglesia nos llega desde la Edad Media y consta que en su momento perteneció a la Orden de Malta y más tarde a la Orden de San Juan de Jerusalén. Al margen de leyendas y geografías esotéricas, tanto el contenido de la iglesia como el paraje donde la encontramos merece una escapada, un viaje, turístico o iniciático, que todo puede valer.

MIRANDO AL MAR
Posiblemente, este rincón mirando al mar no sea el más glamoroso del universo mundo, pero es auténtico. Tal vez, carece de marketing turístico, pero las tormentas andan muy lejos de su epicentro emocional. Es un punto idílico besando el Atlántico para quien gusta de pasear por orillas repletas de recuerdos y para quien desea acompañarse del silencio, aunque sea en temporada reducida. Hay catálogos comerciales y catálogos hechos de sentimientos, está claro por donde andan mis preferencias.
