PUEBLO BLANCO AL FONDO
No quiero visitarlo, solo degustar su esencia en el horizonte, imaginarlo, poner nombres a sus calles y plazas, disfrutar de los rincones soñados, que hoy al menos, no visitaré. Baste saber que anda en la provincia de Cádiz, que también tiene sus pueblos blancos. (Fotografía de Tuchy Regueras)

PAISAJES DEL MAR
Campos de espuma y horizontes bañados en mar, paisajes que nacen y vienen desde los primeros tiempos, cuando el laboratorio del mundo barajaba todas las bazas posibles para conformar la genética de la belleza y el misterio. Desde una orilla o desde un acantilado es hermoso asomarse a la poesía y los sueños.



EL RINCÓN DE LA GLICINIA
Abril nos abre sus puertas y muestra su escenario, que no resulta poca cosa. Hay un rincón en un parque madrileño, que guarda su fuerza de expresión justo para mostrarnos su repertorio de glicinias. Es el momento de llevarse un libro en el bolsillo y un bloque de notas para escribir poesía. Hay que aprovechar el tiempo y disfrutar de la naturaleza y sus regalos olorosos y cromáticos.

POESÍA TECNOLÓGICA
Hasta hace cuatro días mal contados, las máquinas analógicas gobernaban las administraciones, los periódicos y la mesa de cualquier creativo. Llegó la máquina eléctrica y no dábamos crédito al virtuosismo del progreso, pero…los dioses de la poesía tecnológica decidieron darle descanso en rincones domésticos, museos y depósitos poligoneros, para dar la bienvenida a la generación de los ordenadores. La poesía a los rincones y la nueva genética bit al poder. Y tan solo hace cuatro días estaba cabalgando a la cabeza de la comunicación y las cartas de amor.