IGLESIA DE LOS JERÓNIMOS, ITINERARIO ENTRE SACRO Y URBANO
Hay muchas cosas que hacer en febrero. Tampoco es negativo no hacer nada. Personalmente, los meses de febrero, siempre que puedo, los dedico a realizar itinerarios por la ciudad, rescatando rincones, museos y templos. Una forma más de celebrar. Dentro de las últimas caminatas he visitado los Jerónimos, pegada al Prado y con un historial de bodas contundentes a sus espaldas, pero yo fui a visitarla, a crear diálogo. Y aprovecho para recomendar una visita a esta iglesia contundente en historia y contenido.

BICICLETA APARCADA EN LA PINTURA
Podría formar parte del futuro. Todos podríamos disponer del vehículo deseado, sin contaminar el ambiente y aparcarlo en zonas mudas de tráfico e inconvenientes. De entrada tengo mi bicicleta a buen recaudo, no necesita antirrobo y su mantenimiento es gratuito. Estoy contento. Solo me molesta una cosa, observo vándalos nómadas que quieren sabotear mi aparcamiento en la pintura.


PAISAJE EN SILENCIO
Las temperaturas vitales se alían con los días para ofrecer paisajes en silencio. Nada que perturbe el encuentro del hombre y la naturaleza. Nada que no signifique quietud, sosiego, introspección. Claro que en ocasiones, algunas personas, buscan ese silencio como un tesoro sin el debido mapa vital. En ocasiones, el eco del silencio que vive en el interior de su conciencia, hace el suficiente ruido para no poder mirar en paz.
