Archivo del sitio
MARKETING DE LA NATALIDAD
Cuando sea mayor pienso tener muchos niños, uno para cada día. Y como la improvisación y lo material no siempre casan bien, he decidido empezar a comprar ropita para mis nenes futuros. Lo primero que necesito es un harén femenino que se preste a colaborar en mi proyecto paternal. Necesitaría unas treinta o cuarenta voluntarias de quita y pon. Todas cotizarían en la seguridad social, por supuesto. Las cosas se hacen bien o no se hacen. Y luego, después, de la comunicación carnal, nada, cinco minutos mal contados, estamos hablando de procrear no de placer, nos vamos a merendar antes de patearnos todas las tiendas de sombreritos, vestiditos y patucos. Hay un cambio climático en la natalidad y debo aprovecharlo antes de que el maldito colesterol acabe con mis posibilidades.
Y por si apetece seguir leyendo
- Patucos
