Archivos diarios: diciembre 21, 2013

EL EXHIBICIONISTA DEL ASCENSOR

PREGUNTA EN EL ASCENSOR (VIII):

Perversión consistente en el impulso de mostrar las intimidades

Aquel ascensor se había convertido en un bazar de sorpresas. No parecía casi Navidad o….tal vez sí. Justo a mi lado una muchacha de servicio vestida tal cual, que me confesó, soñaba ser libre, enterrar sus horas cíclicas y desvirtuadas de felicidad. Su uniforme era cómodo y limpio pero no guardaba la etiqueta que exigía aquel ascensor. Pero como no se atrevía a tomar decisiones directas se las ingenió para subir junto a mí, perfectamente arreglado, para que el portero transmitiera su soberbia de forma inmediata a su señora y la despidiera por terrorista doméstica. Pasé un buen rato en el ascensor. Me gustan las reminiscencias barrocas. Muy bonito. Subió luego una gitana recia y digna que sin mirarme raptó mi mano para profetizarme, mediante su  lectura, a qué piso me encaminaba. No acertó pero me encantó su autoestima. Casi nunca aciertan o….si. Los pronósticos cabalísticos los guardamos como oro en paño y le echamos la llave. Damos pistas pero no soltamos prenda. Y para finalizar mis subidas y bajadas me encontré con un exhibicionista. Me habían hablado de ellos, pero nunca habia tenido una experiencia en directo. Muy fuerte. Era un tipo alto y delgado con maneras amables y un sombrero vintage que decidió no quitarse en ningún momento durante su actuación. Llevaba una gabardina color caqui desteñido y, en el preciso momento en que el ascensor reemprendía sus labores, se acercó a mí y me enseñó sin preámbulos todo cuanto escondía. Se abrió generoso el ala izquierda de su gabardina de donde colgaba generosa una fotografía de una bella mujer vestida para misa de una. Sin medrar en sus ansias se abrió ahora el ala derecha de la gabardina para mostrar la foto de otra bella mujer con un estilo más rompedor. Con la cabeza y la mirada me obligaba a decantarme por una u otra. Nunca he vivido mayor compromiso. Afortunadamente entró otro degustador del ascensor a quien sometió de inmediato el exhibicionista con el mismo propósito. El nuevo viajador tenía más mundo que yo. Le dio un par de palmadas y sentenció: ” querido amigo, su mujer es su vida, pero qué es su vida sino vanidad. Su amor es para siempre, pero cuidado, las mujeres son territorialistas, le abandonará en la primera ocasión” Salió y se perdió en el largo y profundo rellano. El exhibicionista me preguntó si había entendido todo o al menos algo y yo le manifesté con la mano que así, así, mientras me precipitaba sin destino fuera del ascensor. Bastante tengo yo con mis propias decisiones.

OLYMPUS DIGITAL CAMERA                                                                                   (Fotografía de Tuchy Regueras)

        Aclaración a los lectores. Esta es la fotografía que colgaba

                                                                                     del  ala derecha, pero con mejor aspecto)

MÚSICA PARA MOMENTOS ETERNOS

Georges Moustaki – La métèque

Nacido en Alejandría de familia judeo-griega recorrió el mundo con su música y sus ideas. Exponente clave de una época y admirador confeso de Georges Brassens, nos ha legado maravillosas creaciones como por ejemplo: Milord, que escribió para Édith Piaf, así como mediante sus personalísimas interpretaciones donde estamos obligados a citar su siempre recordada: La métèque (El extranjero) compuesta en el mítico 1968. Si ya conoces a Moustaki, recuerda y disfruta. En caso contrario, acepta esta pieza como un regalo sabatino cercano a la Navidad.

Revolución Poeta

"La revolución en letras, abre puertas a la libertad y junto a un lápiz y papel cantamos la verdad"

Manuel Mora Morales

"Insiste en tus errores, porque ésa es tu verdadera personalidad." (Cortázar)

Hablando silencios

Quiero compartir lo que en ocasiones callo.

Poetas en la noche

POESÍA, CUENTOS Y RELATOS

Uriel saino

Un viajero sabio nunca desprecia a su propio país