Suavecito, María Antonieta!

DESPUÉS DE LA MEDIA RUEDA

Como cantante María Antonieta Pons no se ganaría ni pa’l chiclet pero a la hora de menear la cintura, era una estrella. Eso es sabor criollo y un cuerpo sano, logrado sin gimnasio ni carreritas matinales: bailando rumba.

México y su cine la hicieron famosa en los años cuarenta. Cine de rumberas, llaman algunos de manera despectiva a un grupo de peliculas de la época.

No es Bergman, Fellini, Kurosawa ni Antonioni pero llena el hueco que dejaron estos señores. Bailar como María Antonieta Pons es un ejercicio que divierte el alma y fortalece hasta músculos desconocidos en algunas latitudes.

Bendita sea esa cubana que, cómo Dámaso Pérez Prado, Acerina y otros, tanto tiene que agradecerle al México que los acogió.

Ver la entrada original

Publicado el marzo 28, 2014 en Artículos Invitados y etiquetado en , . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

El espacio de Chus

Un blog de rebote

Vivencias de un Pirata

Afotando por la vida.

El plumier de Nenuse

Poesía, cuentos infantiles y relatos de Neus Bonet i Sala

4000 Wu Otto

Drink the fuel!

Muslim Life

Life in islamic point of view

Lluís Bussé

Barcelona's Multiverse | Art | Culture | Science

A %d blogueros les gusta esto: