¡¡AL RICO BACALAO!!!
Las relaciones trascendentes y culinarias entre el rico bacalao y la señora Cuaresma vienen ya de lejos
Me gusta pasear por las calles de las pequeñas capitales de provincia, de las pequeñas ciudades sin rango o de las pequeñas villas legendarias, porque en los balcones que ofrecen al público suelo encontrar joyas de otros tiempos que batallan contra la moda minimal o casual. Sus escaparates son muchas veces restos de poesía de otros tiempos o leyendas que no quieren desaparecer. Paseando por una de ellas descubrí una tienda más que centenaria que reclamó mi atención al momento. Mientras esperaba turno, el tendero, nos relató la verdad sobre la Cuaresma: «Se trata de una viejecita con siete piernas que representa las siete semanas que faltan despues del Carnaval hasta llegar a la Pascua. Cada semana que pasa se quita a la vieja señora una pata». Está claro que me quedé a escuchar más cuentos y leyendas y luego me llevé 3 o 4 kilos de bacalao.
- Al rico bacalao
- Tienda tradicional
- Bacalao y Cuaresma
Publicado el febrero 22, 2015 en Artículos Propios y etiquetado en Bacalao, Cuaresma. Guarda el enlace permanente. 13 comentarios.



¡Qué rico el bacalao…! Y tantas formas de hacerse…
Y es que no es lo mismo un triste bacalao solitario, que un bacalao aderezado de antañas historias contadas con esmero.
Estoy de acuerdo contigo. Las historias de otros tiempos son como poemas escuchados a través del viento. Y los sitios donde se cuentan, su lugar de encuentro.
Un abrazo, bacalao, digo, Manuel…
Hay que formar el club del bacalo, ya. Abrazos
¡Me apunto… Me apunto…!
jaja, eso está hecho. Abrazos
Nunca he probado el bacalao. ¿Qué tal es?
No me lo puedo creer. Está muy rico, para mí. Y se puede comer en potaje, frito, a lo tio, al ajo arriero, con pimentón. Tienes que probarlo ya. ¿No me estarás tomando el pelo? Abrazos
Jajaja, no Manuel, jamás lo he probado; recuerda que yo soy Argentina y aquí la comida por excelencia es el asado (algo que no como nunca por no tener parrilla). Sí, debería probarlo, pero no tengo idea de cómo prepararlo; deberé buscar información al respecto 😉
No es excusa. Mira alguna receta por internet y haz uno sencillito. No es caro, pero es rico y nutritivo. Yo me tomaré algún asado aquí en tu honor. Feliz semana. Abrazos
¡Sí, señor! 😀 Feliz semana, Manuel; abrazote.
Tienes razón en lo que dices, nuestros padres y abuelos solamente podian comer bacalao (que entonces era comida de pobre, no como ahora) porque al venir en salazón, podian adquirirlo y comerlo en las tierras del interior durante la Cuaresma…, «patatas con bacalao, bacalao con naranja, etc.» Recetas que quitaban el hambre y te permitían cumplir con la abstinencia de carne.
¿Bacalao con naranja? Esa receta no la conocía. Mi favorita de antes y, sigue siéndolo, el clásico potaje. ¡Qué le voy a hacer!! Abrazos
En Andalucía, se come naranja con bacalao aliñado con aceite de oliva, esta muy bueno, te lo recomiendo.
Tomo nota. Gracias. Abrazos