TIO VIVO DE MADERA
Si te supera la vida o las circunstancias, nada mejor que subirse a un Tio Vivo y dar vueltas y vueltas sin parar. Vestirse de niño es sencillo, comportárse como un niño es tarea más complicada, soñar como un niño resulta casi imposible. Por eso es bueno subirse a un Tio Vivo e intentar reencarnarse en niño en cualquier vuelta. ¡Cuidado con las caídas!! No sea que la realidad pueda estropear la experiencia vital.
Publicado el agosto 11, 2015 en Artículos Propios y etiquetado en Tio Vivo de madera. Guarda el enlace permanente. 9 comentarios.

Si, que es una experiencia maravillosa!
Y divertida. Saludos
Si, lo hice hace como cinco años y de divertí como niña.
Normal, sigues teniendo espíritu de niña, afortunadamente. Saludos
Es la única forma de transitar por este camino que es la vida.
Tendré que probarlo. Ojalá sea cierto.
No lo dudes, pero hay que tener paciencia. Saludos
Sabes, de pequeña me encantaba subirme a los caballos. Disfrutaba mucho cuando subían y bajaban al ritmo de la música.
Me imaginaba estar en un hermoso prado y que era una vaquera!!!! Que lindas épocas. Ahh! y usualmente cuando el señor de la sortija miraba a su alrededor, yo me encargaba de sacársela para tener una nueva vuelta GRATIS!!!
Gracias por postearlo, me trajo muy lindos recuerdos 🙂
Ten en cuenta que lo he escrito solo para tí. Abrazos