CURSO DE PALMADITAS EN LA ESPALDA PARA GALENOS DESUBICADOS
Increíble pero cierto. Esta mañana me he encontrado con tres anécdotas médico-singulares. Sobra decir que no es general, pero existen. La primera: caballero del círculo familiar oficioso que se somete a una operación complicada de corazón. Sugerencia de su cirujano, «no olvide pasar por la notaría y dejar todo arreglado por si las cosas se tuercen». La segunda: señora mayor, entrañable y humanista, padece un problema de espalda por desplazamiento vertebra. Diagnóstico médico, «a su edad no puede esperar milagros». Y la tercera: mujer joven, gladiadora en los ruedos de la seguridad social, que no disfruta en sus desplazamientos de un equilibrio formal. Nota en el informe de la señora doctora, «vino haciendo eses, igual estaba bebida». Es decir, es urgente, que estos galenos se sometan a una terapia de humanismo radical y superen un curso de amabilidad y palmaditas en la espalda. Las sonrisas y las buenas maneras, igual no curan del todo, pero son golosinas para el buen vivir.
Publicado el septiembre 22, 2015 en Artículos Propios y etiquetado en Curso Palmaditas en la espalda. Guarda el enlace permanente. 8 comentarios.
Y a esos los sentamos en una silla y no se levantan hasta que no vean la peli de Mario Moreno «Cantinflas», el señor doctor y se la aprendan de pe a pa. ( Si hace falta hasta que tomen apuntes). Besos.
Jaja, vamos a ver si podemos descargarla. Besotes
La tienes en YouTube. La vi hace unos días y el médico que refleja es ejemplar pero no es imposible ver así la medicina. Lo que te digo, un par de pases para los del post😊
Gracias. besotes
Por pertenecer al gremio siento profundamente que se puedan decir frases como las q acabo de leer. Pero, y no es por echar capotes, gracias a dios, no es tónica general. Siempre nos encontraremos con gente muy muy desagradable, pero cuidado, en todas las profesiones. Desafortunadisimas, por eso, cualquiera de las tres. Besos Manuel.
De todo hay en la viña, claro. Besotes
Tienes razón, hay médicos que además de buenos profesionales son excelentes personas, pero a todos nos ha tocado conocer a algunos que necesitan un curso intensivo de buenos modales, sensibilidad y nobleza. Saludos.
A partir de ahora que solo nos toquen los buenos. Abrazos