Archivos Mensuales: septiembre 2015
NO NOS PONEMOS DE ACUERDO
Vamos a ver, ¿podemos dar de comer o no a los animales? Si paseas por parques, zoos y otros recintos, nos cansamos de leer el cartelito de prohibido alimentar a los animales, es decir, los tenemos encerrados y a régimen. Pero…ahora un grupo de grafiteros impenitentes nos ofrecen otra posibilidad de actuación: «dar de comer a los bichos». Esto puede plantear a más de uno problemas de conciencia social, por lo que bueno sería celebrar un congreso y aclarar posturas. De paso podría explicarse porque no hay letreros, o pocos, señalando dieta a las palomas y a los gatos callejeros. Siempre hay clases privilegiadas.
CURSO DE PALMADITAS EN LA ESPALDA PARA GALENOS DESUBICADOS
Increíble pero cierto. Esta mañana me he encontrado con tres anécdotas médico-singulares. Sobra decir que no es general, pero existen. La primera: caballero del círculo familiar oficioso que se somete a una operación complicada de corazón. Sugerencia de su cirujano, «no olvide pasar por la notaría y dejar todo arreglado por si las cosas se tuercen». La segunda: señora mayor, entrañable y humanista, padece un problema de espalda por desplazamiento vertebra. Diagnóstico médico, «a su edad no puede esperar milagros». Y la tercera: mujer joven, gladiadora en los ruedos de la seguridad social, que no disfruta en sus desplazamientos de un equilibrio formal. Nota en el informe de la señora doctora, «vino haciendo eses, igual estaba bebida». Es decir, es urgente, que estos galenos se sometan a una terapia de humanismo radical y superen un curso de amabilidad y palmaditas en la espalda. Las sonrisas y las buenas maneras, igual no curan del todo, pero son golosinas para el buen vivir.
FUENTES EN FLORENCIA
Puede que no figure dentro del protagonismo florentino en mayúsculas y que los mensajes al viajero, no se centren en ciertas fuentes, algunos elementos, puntuales citas artísticas y emocionales, pero desde esta página si deseamos apuntar que después de una sosegada visita al Hospital de los Inocentes de Brunelleschi, atendamos a las fuentes y escultura levantadas en la plaza de Santa María Annunciata. Hablamos de la estatua ecuestre de Fernando I de Médici, obra realizada por Giambologna en 1608. Y, nuestra favorita, dos fuentes barrocas de Pietro Tacca, ejecutadas en 1629. Pienso que la contemplación vale la pena y el disfrute está asegurado. Sus códigos creativos no admiten dudas.
- Fuente en Santa Maria
- Fuente en Santa Maria
- Fuente en Santa Maria
- Fuente en Santa Maria
- Fuente en Santa Maria
EL PLACER DE DESOBEDECER
Da igual de lo que se trate, la cuestión es transgredir la norma, el mandamiento o la sugerencia. Se trata de no hacer caso de las indicaciones y, ahora, si es posible, sacar una instantánea que demuestre tu cata humana y social. Nuestras calles están empapeladas de prohibiciones, unas coherentes, otras, un discurso contra la lógica. Son normas, en general, hechas para parchear nuestra convivencia, pero permisivas. Un ejemplo de esta noche pasada, un ciclista circula por la noche en dirección contraria, sin luces y sin timbre. Una persona le llama la atención, el ciclista para en seco y echa una mirada amenazante. Silencio y silbidos de disimulo. Eso sí, el cartel de no pisar el césped se lleva todas las alteraciones de su mensaje. Y es que en la atmósfera urbana, nada más feliz que pisar la hierba de los jardines.






