Archivos Mensuales: septiembre 2016
SUEÑOS Y CARDOS
Los paseos bajo el Sol del estío me gustan menos, parezco un buscador de sombras. Antes me daba cierto corte, ahora, me protejo bajo la tela de un paraguas y me voy apañando mejor. Todo esto viene para confesar que me encantan los cardos, las plantaciones de cardos plantadas en cualquier rincón inhóspito. La genética del cardo siempre ha despertado mi admiración y mi envidia sana. Crecen que en territorios donde las ilusiones, las emociones, el equilibrio y la armonía, apenas sobrevive, de ahí, que siempre que me encuentro con un ramillete de cardos me paro y les solicito alguna transmisión de su fortaleza, al fin y al cabo, ellos son cardos y nosotros solo personas de carne y hueso con nuestras miserias a cargas, sobre todo en verano.
NEUMÁTICO APRENDIENDO A NADAR
No deja de ser una estampa curiosa ver navegar río abajo a un neumático solitario, sin compañía humana que le proteja de los tiburones asilvestrados. Me paso tantas horas delante de las corrientes que podría escribir un libro de todos los elementos y criaturas que he contemplado sobre las aguas. Pero como pretendo ser optimista me niego a pensar que todas las guarrerías sólidas, líquidas y gaseosas que veo surcar el río pertenezcan a la desidia, mala educación, dejadez, poca conciencia y un puñado de etcéteras más. Es decir, para mí, he visto un neumático que le gusta la naturaleza y está aprendiendo a nadar. Eso es todo y lo demás cábalas. (Fotografía: Tuchy Regueras)