Archivo de la categoría: Artículos Propios

REGALO DE REYES: UNA CUENTA CORRIENTE EN UN PARAÍSO FISCAL

Era uno de tantos soñadores de la otra parte del mundo. También era un emprendedor, por eso, fletó una patera de creyentes en los reyes magos de occidente para emigrar a cualquier paraíso  y solicitar los papeles de residencia. La pandemia macro económica no hace prisioneros. Y puesto que no dejaba de escuchar en las noticias que algunos políticos, futbolistas, empresarios y narcos sembraban cuentas corrientes en paraísos fiscales, decidió acercarse a un centro comercial y solicitar en vivo y directo su regalo de reyes a unos becarios de la felicidad disfrazados de magos. La zona quedó en cuarentena fiscal hasta nueva orden. Se hizo el vacío. Ni niños, ni mayores, ni regalos ni carbón. Este año soledad aderezada de quimeras y si hay suerte, buen conformarse con la salud, si la hay, claro. En fin, si deseas seguir leyendo pincha

NINFAS DEL ASFALTO

Tal vez, estas ninfas del asfalto, anden haciendo sus piruetas por distintos distritos de la ciudad, pero yo las he seguido por Chamberí. Habitan en los pasos de cebra, van vestidas de blanco y todas ellas son mutantes en sus ejercicios. Ballet en el asfalto protagonizado por una asociación de ninfas que reclaman la atención del paseante. Ellas bailan sobre el escenario de los pasos de peatones, seguramente, buscando que el peatón que las descubra ponga música a sus piruetas frágiles y poéticas. Es una bonita forma de echar unas sonrisas y soñar otras maneras de convivencia. Por cierto, sus siluetas se borran con la lluvia o la indiferencia. (Fotografías de Tuchy Regueras)

LA MUJER DESHABITADA

Historias de Superación

No me gusta hablar de lo que pasó. Es volverlo a vivir. Tengo la piel de las emociones, todavía en carne viva y, cada vez, que paseo la memoria por esas vivencias, echo sal a la herida. Hablar de ello no me alivia, me embrutece, me llena de odio y venganza. Me convierte en un tipo de persona parecida al verdugo que me eligió como su juguete particular, su muñeco de vudú doméstico, para saciar su mala entraña y cobardía. Ha contaminado mi existencia. Mi vida está podrida por su comportamiento enfermo y venenoso.

Estuve convaleciente de todos los males físicos y psíquicos, secuestrada, vacía y ausente. Los días no tenían principio ni fin, tan solo se sucedían sin sentido. Quise esconderme en una burbuja invisible, quise huir hacia el futuro en cualquier nave que pasara bajo mi balcón, quise ofrecerme a cualquier experimento genético que me descubriera que perverso gen gobernaba mi universo afectivo.  No entendía nada y me sentía culpable. La medicina del cuidado, los mimos, los ánimos y la protección, no me producían beneficio. Mi cuerpo seguía una inercia mecánica, pero mi mente estaba desdibujada, rota. Creo que estuve muerta, pero no se dieron cuenta. Los muertos se parecen mucho a los vivos. Era una muerta sin futuro en el mundo que me custodiaba, tenía que escapar de todo lo que conocía y de los que me conocían. Me ingresaron en un Centro con otras mujeres tan deshabitadas, esencialmente, como yo. Mujeres violadas, humilladas, amenazadas, despreciadas, torturadas, huérfanas de su dignidad. Viví en un universo de ensimismamiento un día y otro. Siempre lo mismo. Y él, mi exterminador, siendo lo primero en lo que pensaba cuando amanecía y lo último que recordaba cuando el sueño y el cansancio, por fin, me doblegaba y dejaba de tenerle miedo. Deseaba que la muerte me rescatara de mi miseria vital.

Así una hora tras otra. Y pasaron los días y los meses con una lentitud hiriente. Una mañana, al cabo de mucho tiempo, tanto que no me reconocía en el espejo, observé que una compañera se abrazaba a una higuera y respiraba dichosa. Era una costumbre diaria. Una mañana me acerqué a la higuera y me abracé con fuerza. Y así todos los días, buscando respuestas o sensaciones que me empujaran fuera de mi laberinto destructivo. En otra ocasión, después de mi nueva costumbre afectiva, me acerqué a una huerta que cuidaban varias compañeras. Una de ellas, una mujer con la piel de la cara quemada con ácido por alguien que un día amó con locura, procuraba estar siempre en el huerto al cuidado de los tomates, cebollas, patatas, rábanos y melones, sin descuidar un puñado gallinas. Esa mujer tenía cara de felicidad.  Aseguraba que era gracias al huerto y a las gallinas. No entendía que nadie pudiera vivir sin un huerto. Decía que ninguna persona con dos dedos de frente podía vivir de espaldas a la naturaleza, aunque fuera  un retazo de poca monta. Una persona sana debía cultivar un trozo de huerto para templar las ansias del alma y amortajar penas y malos recuerdos.

No sé cuándo, me di cuenta sin querer, que el lado oscuro de mis recuerdos, estaban mejor controlado y aseado. Mis odios y venganzas fueron transformándose en pena y tristeza. No quería volver a ver a ese hombre ni en misa de diez, pero empezó a formar parte de una pesadilla anclada en otra vida, otro mundo, otro tiempo. Empecé a comprender y aceptar que lo que pasó no fue culpa mía, que no lo provoqué yo, que sucedió porque mi hipotético príncipe era un monstruo prefabricado con fecha de caducidad, un espantapájaros sin corazón operativo, un individuo lleno de taras que cuando quieres devolverlo a fábrica por su estado defectuoso no sabes dónde has puesto la garantía de devolución.

Mientras viví cerca de la huerta empecé a saber soñar. No era tarea sencilla, pero puse empeño en practicar un rato cada día. Era una medicina espiritual que me hacía bien. Soñar me gustaba. Y empecé a sonreír de nuevo. También me gustaba. El perfume de la naturaleza sembró en mi corazón algo parecido a una nueva  primavera. El olor a tierra mojada me relajaba hasta tal punto que podía quedarme dormida sin proponérmelo y, el sonido del agua, era lo más parecido a la poesía del bienestar

El hombre y la mujer son tierra y en la tierra pueden encontrar respuesta a sus recién estrenadas esperanzas. Mientras  descubro mi camino labraré la tierra, cuidaré los frutos que crecen a mí alrededor y escucharé a mi corazón. Ahora, en estos momentos, pienso que soy feliz y cuando recuerdo algo de lo que me pasó esbozo una sonrisa de complicidad conmigo misma. He descubierto que la vida tiene futuro

 

CF REUS DEPORTIU AND ROCK AND ROLL

El CF Reus Deportiu es un club de fútbol que este año juega por primera vez en su historia en la segunda división. Primero, felicitaciones por su actual clasificación y buen fútbol, segundo, descubrirse ante su originalidad artística , dado que los carteles promocionales de sus partidos, cuando juega como local, se han convertido en un auténtico reclamo y tesoro, reconocido a nivel mundial. De la mano del fotógrafo Ferran Estivill, cada cartel del partido se convierte en la réplica de una portada famosa del universo musical. Así los jugadores del Reus han recreado trabajos de artistas como AC/DC, Nirvana,  Bruce Springsteen, Madness, Queen, los catalanes Manel o la histórica carátula de David Bowee, en su trabajo Aladdin Sane. Valga como muestra las fotografías que acompañan esta entrada pero recomiendo echar un vistazo más a fondo en las páginas del Reus y cercanas. Goool Creativo!!!!

carambolaespectaculos.com

Organización y gestión de eventos de entretenimiento

Ventana literaria

La poesía es la libertad del alma.

Rubin editorial

Conoce nuestros libros, convocatorias, cursos y más. Somos un grupo editorial que ayuda a visibilizar autores de todo el mundo.

ciudadsiglocero

Cultura y Opinión

Short Prose

Gabriela Marie Milton - Three Times #1 Amazon Bestselling Poet, Pushcart Nominee, Publisher

SaphilopeS

ne güzel blues ne güzel karanlık

Cuentos, relatos, poemas y crónicas de chalo

Chalo, 95' Soy lo que juré crear y destruir. Escribo para ser libre