Archivo de la categoría: Artículos Propios
LUCES Y SOMBRAS
Nada como un escenario de luces artificiales para apagar las sombras, para disimularlas, para soñar que no existen. Cierto que las luces navideñas, que por cierto cada vez empiezan antes, pueden resultar vistosas y entrañables, pero suelo volver a casa por un camino lleno de cajeros, rincones y construcciones de cartón saturados por sombras, bien apartadas de las luces, que me saludan y recuerdan que no son apariciones, que existen, pero no encuentran caminos para volver a sus casas.
OTRAS FORMAS DE DIBUJAR LA ETERNIDAD
Me relaja pasear por los cementerios: paz, atmósfera propicia para la filosofía vital y poco tráfico. Ahora lo hago menos porque me cansan los tours turísticos serpenteando panteones en busca de nuevas experiencias, las mediciones del terreno de algunas constructoras con fines inmobiliarios y algunas tribus de personas sin denominación de origen que pasan las noches al abrigo de las tumbas.
- Cementerio en Dublin
- Perspectivas de lápidas
- Otra forma de eternidad
LA EMPAREDADA DE ASTORGA
Celdas que habitaban personas para sacrificar su vida y obtener así el favor de la gloria
Hay retazos de nuestra historia que pensamos pertenecen a leyendas o encantos, pero no, en Astorga, en la calle de Santa Marta, junto a la catedral, una celda nos recuerda un procedimiento radical que elegían algunas personas para mortificarse y alcanzar la gloria. La celda de las emparedadas es un espacio irregular, con una ventana abierta a la calle, por donde recibían limosna y alimento y que se aprovechaba para cierta comunicación. Otra ventana comunicaba con la Capilla Mayor de la Iglesia de Santa Marta, con el fin de no perderse los oficios. Son muchos los documentos que hacen referencia a las emparedadas, por ejemplo, el testamento de 1344 que hizo el canónigo de la Catedral D. Pedro Domínguez que: Manda “a cada una de las emparedadas de Astorga sennos maravedís”. Un paseo por la historia que merece la pena conocer y visitar.
- Calle de la «emparedada»
- Celda de la «emparedada»
- Perspectiva de la celda y capilla
ORACIONES Y BISUTERÍA
No pongo en duda que caminando, viajando en el metro, cobrando una nómina o subiendo en un ascensor, cualquier persona tenga el impulso de echarse una oración para templar ánimos y recordar que tiene que existir una vida mejor o por lo menos con alicientes más hondos. Casi todas las religiones tienen sus apoyos materiales, ya sean molinillos rezadores o rosarios. El otro día me encontré con anillos y pulseras que nos recordaban el «padre nuestro». No es que sea gran defensor de amuletos y simbolismos, pero dado que las creencias de toda suerte van de capa caída, entiendo que se busquen consumidores religiosos o amantes de la antropología vital. Todo esto, por supuesto, hasta que se desarrolle la revolución ética e íntima. Claro, que eso ya son ideas mayores.









