Archivo de la categoría: Cosecha Propia

SEMBRANDO VERSOS ECOLÓGICOS

Tengo un vecino nuevo que es poeta. Lo sé porque un día que coincidimos en el ascensor le pregunté a qué piso iba y me respondió: Yo soy poeta. Me ha dicho que está inspirado y ha decidido dedicarse a la investigación de los versos ecológicos. Se ha reunido la comunidad de vecinos en junta extraordinaria para decidir si se le deja o no la terraza para su plantación de versos ecológicos. Yo he votado que sí porque me parece bien y porque me ha prometido plantarme un endecasílabo. No tengo ni idea de cómo lo conseguirá, pero dado que es poeta y, por lo tanto, anda un poco loco, si hay alguien capaz de hacer un endecasílabo y echar adelante una plantación de versos ecológicos, es mi nuevo vecino.

EL MUNDO SIEMPRE ESTÁ EN OBRAS

Dado que la vida siempre está en «obras» es normal que se rompan caminos, salidas y planteamientos a nuestro paso o que tengamos dificultades para superarlas o que tengamos que dar un rodeo para seguir itinerario. Todo está en construcción, todo necesita reformas, reparaciones y parches. No hay nada inmutable ni eterno a nuestro alrededor. Por eso es imprescindible medicarse con generosas cucharadas de poesía, para que cuando se resquebrajan nuestra sendas y emociones, tener conciencia de los versos vitales que nos empujan a seguir y enfrentarnos a toda suerte de demoliciones. (Fotografía de Tuchy Regueras)

El mundo destrozado

El mundo se rompe

LA POESÍA URBANA DE LOS PORTEROS AUTOMÁTICOS

Me llevé una grata sorpresa cuando al llamar a un telefonillo al azar, para vender una enciclopedia de la vida salvaje en territorios sin poesía, me encontré con un rosario de vecinos poetas, historiadores y amantes de la cultura, que reivindicaban en sus porteros automáticos la belleza del arte y el saber. No indico el lugar para que no lo conquisten los devotos de la estulticia, pero si hago una llamada a todas las comunidades de vecinos para que cunda el ejemplo. Se acabó vivir en el tercero derecha o en el ático, yo vivo a partir de ahora en Gonzalo de Berceo o Madrigal de Ojos Claros y Serenos.

portero automático

portero automático

¿ENTRADA AL PARAÍSO?

Primero nos tendríamos que cuestionar qué es un paraíso, cuántos hay y si nos conviene el asunto. Hay personas que alcanzan la felicidad en un pajar, en una ciudad de tercera división o en un maltrecho ascensor estropeado ¿Qué esperamos de un paraíso? En la fotografía que acompaña estas líneas vemos que la entrada está en desuso, puede que porque no tenga valor lo que guarda, puede que sea demasiado hermoso para disfrutarlo y se invita a no traspasar la frontera o puede que sea una entrada trampa. Pero… ¿qué puede perderse por intentarlo? Lo positivo, tal vez, consista en tener el valor de descubrir cosas nuevas y, nunca se sabe, tal vez la puerta más destartalada conduzca a nuestra felicidad. Mejor probar/descartar que pasarse la vida recordándose aquello de ¿por qué no lo intenté? Feliz Cuarentena.

puerta 1

La máscara rota

Publicación de cuentos, ensayos y otro tipo de contenidos

¡Vaya Diario!

viajes, geografía y cuentos

El vuelo de la lechuza

Filosofía, literatura, humanidades.

El cuidado en la palabra

Enfermeras que cuidan a través de las palabras

El espacio de Chus

Un blog de rebote

Vivencias de un Pirata

Afotando por la vida.