Archivo de la categoría: Piezas/Lugares
COLECCIONISTA DE ATARDECERES
Raro es el viaje que llevo a cabo, largo o corto, que no busque un lugar estratégico para plasmar la escena de un atardecer. Cuando el horizonte me da la señal, aparco en el primer punto, apadrinado por la seguridad vial, y me pongo a buscar paciente el lugar más adecuado para retratar el atardecer. Este es otro momento emocional más, ubicado en la provincia de Guadalajara. Me estoy convirtiendo en un coleccionista de atardeceres.

ESCENAS DEL GENERALIFE
Cuando te paseas por el Generalife hay que hacerlo despacio, mirando rincones, pequeños altares levantados en cualquier camino para adorar la belleza. Me encanta tropezarme con escenas ajardinadas que no tenía registradas en mi archivo visual, arquitecturas rebosantes de formas y sentires. Me gusta citarme con la sorpresa aunque me tome mis respiros y vuelva de tanto en tanto al itinerario establecido, pero es que hay que robar todos los momentos posibles al Generalife, porque en cada retazo te encuentras a manos llenas toda la poesía vital necesaria para interpretar la vida de forma más cabal, sentida y generosa.
- rincones generalife
- rincones generalife
- rincones generalife
ESCULTURAS QUE VIVEN EN EL TIEMPO
Estamos en la singular villa medieval de Ayllón (Segovia), declarada Conjunto Histórico Artístico en 1973. Estas estampas escultóricas, estos paisajes labrados en piedra, nos invitan al recreo y la admiración artística, sin olvidar los ecos sosegados que nos proponen. Toda la villa conforma el ajuar de su historia, uno de esos lugares que te secuestran las prisas y te empujan a cultivar emociones (Fotografías de Tuchy Regueras)



TULIPANERÍA
Los tulipanes, parece ser, nacieron en las tierras del Imperio Otomano y llegaron a Holanda en el siglo XVI. Su primer gran tratado se debe a Carolus Clusius, que alcanzó tanto éxito que su jardín era asaltado de continuo para hacer desaparecer los bulbos tulipaneros. Crecieron junto a la «Edad de oro holandesa». Fueron protagonistas de cuadros, festivales varios y provocaron en su momento una importante crisis económica , incluso se convirtieron por un tiempo en moneda de cambio. Igual no existe el término «tulipanería» pero para entendernos, viene a ser una tienda de tulipanes con toda suerte de productos, inventos y posibilidades ensoñadoras y cromáticas. Eso sí, estos establecimientos no son perfectos. No hubo manera de comprar una maceta de albahaca, ni tampoco de margaritas.



