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PREGUNTA EN EL ASCENSOR (I):
PREGUNTA EN EL ASCENSOR:
MICRORRELATOS VISCERALES
¿Hago bien en asegurarme un taxi cada mañana? Mi exorcista de cabecera sonríe y se sirve otro ron añejo. Ese hombre sabe mucho más de lo que parece. Cada día llamo a una asociación de taxis de confianza para reservar un vehículo que venga a recogerme justo a las siete y media de la mañana. Mi astrólogo me ha confirmado que el fin del mundo anda ya a la vuelta de la esquina y todas las precauciones que tome son pocas. Su profecía no tiene nada que ver con su enfermedad terminal. Tengo ciertos problemas de movilidad y presiento que cuando se abran las puertas del cielo y del infierno tendremos confusión general, carreras arriba y abajo, sabotajes callejeros, aberraciones en el «gps», atropellos, mercadillos de ofertas de bulas por fin de temporada y otros desbarajustes típicos por el cierre y liquidación del negocio vital. Yo tengo que fichar en mi oficina de patentes y marcas a las ocho en punto, siempre lo he hecho así y el día del fin del mundo no pretendo que sea de otra manera. Mi caracter y mi lealtad me impiden trasgredir mis obligaciones personales y profesionales. Por eso, todos los días, tengo contratado un taxi, para que venga a recogerme a casa. Y en el señalado día de la bancarota de la vida, una vez haya pasado por mi oficina de patentes y marcas, seguir viaje hasta las puerta dimensional que me corresponda. Si no me engaño tiene que ser rematadamente difícil encontrar un taxi libre el día del fin del mundo.
Morirse un poco ayuda mucho
Para los que todavía no han descubierto las buenas vibraciones que produce morirse un poco les recomiendo este artículo donde descubrirán que si nos despegamos una pizca de la vida la disfrutaremos más y mejor.
Manuel Villa-Mabela
El terror inconsciente de la experiencia me despertó sobresaltado de mi letargo cataléptico. ¡Joder, qué pesadilla! Quise incorporarme pero no tenía espacio para moverme. Estaba encerrado en un ataúd y había tenido sueños de muerto. ¿Cómo han podido dejarme aquí encerrado como alma en pena? Todos saben que no es la primera vez que me tienen que devolver los gastos del entierro. He visto mi futuro, no me cabe la menor duda. Debo serenar y equilibrar mi vida, dejar de fumar y de beber, recuperar a mi mujer, a mi amada y a la vecina transitoria del quinto. Tengo que aportar parte de mí a la creación, eso es, buscaré más descendencia y reconoceré al soplagaitas de mi hijo bastardo. Es un pocasangre insultante pero dibuja de maravilla. Debo burlar el ataque cardiaco que me está predestinado desde el principio de los tiempos y rezar más. Voy a…
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