TARDE EN MELQUE
Visitar Santa María de Melque ya es por sí mismo un regalo, dado el valor, la historia y la esencia de este complejo monástico visigodo que vale la pena conocer, sobre todo, el día 3 de agosto. En esta fecha podremos asistir al concierto de guitarra que llevará a cabo Carlos Sánchez y disfrutar de la muestra efímera del «Apostolario» que nos propone López Romeral mediante una instalación de esculturas bajo la denominación «Dulcineas de Melque» . Obra escultórica llena de sensibilidad, belleza y arriesgada propuesta.

TEMPLO NATURAL
El exceso de calor, la educación tránsfuga y las maneras pendencieras nos convierten en una bomba de relojería. Hay que serenarse y practicar con los mantras que te ofrecen armonía interior o bien escaparte, auto-defensa obliga, a cualquiera de los templos que la naturaleza dispone para semejantes altercados emocionales. Hay muchos puntos mágicos donde acudir, por ejemplo, este que acompaño. Solo un apunte negativo, tuve que esperar un buen rato para iniciar mis sesiones de terapia natural, dada la presencia de una ruidosa excursión colegial y un grupo de senderistas domingueros.
PREMIO IBEROAMERICANO DE HUMOR GRÁFICO «QUEVEDOS»
Nos hacemos eco del Premio Iberoamericano de Humor Gráfico ‘Quevedos’. Citando a sus convocantes informamos: Ya ha quedado abierta la convocatoria de una nueva edición del Premio Iberoamericano de Humor Gráfico ‘Quevedos’, al que podrán optar los humoristas gráficos de cualquiera de los países que integran la Comunidad Iberoamericana. El premio está dotado de 30.000 euros, financiados a partes iguales por la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo y Educación, Cultura y Deporte. Para mayor información seguir el siguiente enlace

EL CIELO DEL CAFÉ
Me encanta la Astronomía y los universos que nacen de la geometría poética y los cromatismos sugerentes. Por eso me gusta el cielo de los cafés. Dependiendo del momento y la necesidad me acerco a uno u otro establecimiento y recuesto mi cabeza sobre cualquier respaldo para asistir al espectáculo de los cielos llenos de cuerpos errantes, luminarias, escayolas, farolas y caminos de zócalos. Y de tanto en tanto leo las líneas de un libro amigo y tomo un sorbo pequeño de café, para volver presto al espectáculo de escudriñar los cielos (Fotografía: Tuchy Regueras)