MERCADO Y VISTAS
Hay lugares que nos sorprenden sin descubrirnos universos. Si, disponen de retazos de historia, monumentos insignes, templos de primer orden, pero lo que nos ofrecen esos lugares es la seducción emocional. Pasearse por sus calles, plazas y mercados supone un ejercicio de reencuentro vital con las urbes vestidas a la medida justa y armoniosa que, tal vez, sería la ideal para vivir en equilibrio global. San Gimignano nos regala todo esto y …mucho más.
- San Gimignano
- San Gimignano
- San Gimignano
- San Gimignano
- San Gimignano
- San Gimignano
- San Gimignano
¿CARTEL SOLIDARIO RACISTA?
Estoy plenamente de acuerdo con el contenido del cartel ético-pedagógico que acompaña este post, aunque estemos en crisis. Hay mucho transgresor de las normas de convivencia y tenemos que velar por la moral medioambiental. Claro que…luego pensándolo con más sosiego me digo, si, estoy de acuerdo, pero no es un tanto racista?. Me explico, el cartel está en un ambulatorio, tal vez, extramuros de las zonas de bienestar. Me pregunto, sin mala intención, si no estaría mejor ubicado, retocando un tanto su contenido, en los baños, pasillos o despachos de bancos, congresos o multinacionales. Igual en esos puntos se tienen mayores opciones de dañar las reglas de la justa distribución social. Seguro que más de uno tiene al abuelo disecado en el comedor para cobrar su pensión, hecho reprobable, por supuesto, pero sigo pensando que el problema de la crisis, quiebras, desahucios, mala alimentación y refugiados a gogó no la tienen cuatro abuelos disecados por nuestra geografía vecinal.
TUMBA ETRUSCA
Andaba yo medio, gustosamente, perdido por las calles de la bella localidad de San Gimignano cuando acerté a pasar por delante de una villa que respiraba historia, hermosura y mucha emoción contenida. Una placa no dejaba dudas, estaba ante una tumba etrusca que compartía protagonismo con la entrada principal de la mansión. Me gustó. Hay gustos para todo. Además, tener la muerte presente tanto cuando entras o sales de tu casa a la calle y viceversa cunde mucho en la madurez y evolución personal. He tenido problemas, dado que soy muy emprendedor, cuando he querido trasladar la idea y su proyección eterna a mi bloque de vecinos. La Junta vecinal no me ha dado permiso ni para colocar un nicho junto a los buzones. Volveré a San Gimignano para llenarme de belleza y serenidad.
LAS GALLETAS DEL ANTICRISTO
Lo que hay que inventar para vender más que el vecino empresario de enfrente. No digo que los dulces en cuestión no sean excelentes, la perdición de monjas, sacristanes y diabéticos, pero me hace sentir raro el marketing del todo vale. Claro, que también puede ser la respuesta lógica de alguna secta del azúcar, en contestción pastelera a las tetillas de monja, tal vez. Cuando descubrí el manjar en Cantabria, pregunté si estaban ricas y el dispensero tan solo acertó con encogerse de hombros. Eso sí, me regaló una sonrisita lasciva. En fin «cosas veredes amigo Sancho». Si alguien gusta de unos cojoncillos de anticristo, que las consiga. Yo soy de buen conformar y no me van las experiencias erótico-gastronómicas, así que seguiré con mis galletas «maría». A ver, si alguien me propone alguna experiencia sabrosa, pues hablaré con mi abogado. No me cierro a casi nada.










