Archivos Mensuales: agosto 2015
MACETA CON SOMBRILLA
Es cierto, la fotografía está de pena, pero estoy obligado a publicarla porque empeñé mi palabra. Coincidí con un vagabundo de la noche en Lavapiés, un tipo raro y con aparente vida oscura, que no dejaba de tomar fotos a todos los rincones. Nos gustó una maceta con sombrilla, cosa de los calores y las tradiciones. Y me hizo prometerle que la sacaría en internet. Él no tiene ordenador, pero la buscará cuando se meta en cualquier biblioteca. Es una bonita forma de emplear una tarde, buscar la foto que un amigo transitorio de la noche aseguró colgaría en la red. Nunca se sabe cuando empieza o termina una bonita amistad. Y es que la vida es un auténtico misterio.
- Maceta con sombrilla
SERIE POESÍA PERFORMANCE: MENSAJE CON FLOR
Ahora es el mejor momento de llamarle para decirle que le quieres, siempre que sea verdad. Está esperando una señal que le devuelva a la vida, una ocasión para volver a sonreír y soñar. No es necesario hablar de lo que os ha distanciado. Es momento de aprovechar el mensaje de una flor…¿Necesitas que te recuerde su teléfono?
LAS AGUAS DEL RIO TERA BAJAN EL COLESTEROL
Las aguas del Río Tera y su contemplación bajan el colesterol y alivian toda suerte de enfermedades y trastornos del alma
Posiblemente, la esencia y paisaje, de cualquier río contiene idénticos resultados, pero yo hablo del Río Tera que es el que más conozco y al que me encomiendo en los atardeceres, cuando te acercas a sus orillas y haces análisis del día y…en ocasiones, de la vida. Es una medicina gratuita y, por lo tanto, pocos galenos la recetarán, pero si no encuentra soluciones a sus problemas o le cuesta conciliar el sueño, déjese llevar por su corriente y pierda la mirada en su horizonte. ¡Funciona!!
- Río Tera
- Río Tera
- Río Tera
- Río Tera
- Río Tera
- Río Tera
BOTELLÓN NON STOP
No suelo ir de botellón, me gusta beber acompañado, pero a solas. Me gustan los botellones ecológicos, los botellones vegetarianos, los botellones poéticos, los botellones metafísicos y los botellones en los aparcamientos, pero, los nuevos propietarios de mi garaje favorito han decidido, cruel destino, no permitir esta «socialización popular» en su recinto y pretende que hagamos botellón extramuros de sus posesiones. La depresión está corriendo por las venas de los adictos a dicho evento. Vamos a manifestarnos hasta que la cordura entre de nuevo en los garajes. Sin la locura de unas gotas (o algo más) de alcohol, quién puede superar la realidad? Eso o que se nos permita un abanico de oportunidades para poder vivir o un amplio surtido de cursos vitales para abrazar esperanzas dignas. Y conste que me han echado de muchos botellones por no beber, pero eso ya sería otra historia.
Y para pasar el mal sabor de boca os recomiendo la siguiente entrada








