LOS CEMENTERIOS EN MARTES Y TRECE
Desde hace muchos años visito los cementerios todos los días martes y trece. Me gustan sus silencios. Parecen un desierto, nadie se arriesga a rezar en semejante fechas, las flores siempre pueden esperar un día más en llegar, la atmósfera que se respira es diferente un martes y trece. Y, sobre todo, la fotografía que acompaña la «entrada» es una prueba, ¿qué hacen los contenedores en medio de los cementerios? Me dan mala espina. Si voy y me muero en este fatídico día no me van a enterrar en un nicho de poca monta?. Iré a parar a un contenedor verde eternamente, me pasearán de un lugar a otro cantándome una nana?. De acuerdo, no soy rico riquísimo pero un nicho a plazos si me lo puedo permitir. En cementerio del extrarradio, claro. No me gustan los martes y trece, nadie sale de copas, nadie va al teatro, todos se quieren morir en casa sin enfrentarse a la aventura. En fin, son tradiciones entrañables, como el turrón o el día de los santos inocentes. Cuando sea mayor espero estar libre de muchas tradiciones. Eso o pasar los martes y trece en otro país que tenga el día nefasto situado en otro punto del calendario y así despisto al destino.
Publicado el octubre 13, 2015 en Piezas/Lugares y etiquetado en cementerios en martes y trece. Guarda el enlace permanente. 4 comentarios.

En Estados Unidos el día nefasto es el viernes 13.
Muchas gracias, tomo buena nota, nunca se sabe.
Me gusta el martes 13 y también los cementerios, pero no pienso crear malvas en uno, prefiero ser polvo de estrellas inmediatamente deje este mundo.
Bona tarda.
Me apunto. La muerte igual es eso, una agencia de viajes hacia el más allá. Bona tarda.