Archivos Mensuales: enero 2018
LA DANZA DE LOS POETAS DEL CUERPO
Nos hacemos eco de un ciclo de conferencias que se impartirán entre enero y febrero en la Residencia de Estudiantes con motivo de la exposición : Poetas del Cuerpo – La danza de la Edad de Plata. En el cartel que adjuntamos a esta «entrada» informamos del título de la conferencia correspondiente así como sus datos y horarios. La entrada es libre hasta completar aforo.

VISITAS A LA ARQUITECTURA INTERIOR
Bueno es, de tanto en tanto, pasear por las avenidas, callejuelas, jardines y atajos de nuestros interiores vitales. Nuestra arquitectura interior nos ayuda a medio entender y aceptar nuestro trayecto por el mundo exterior. No hay que arrinconarla, hay que mimarla, escuchar sus quejas y tormentos, fomentar un diálogo, crear en suma, un espacio de confort que nos permita ser un turista en el exterior y un viajero en el interior. Luego, después de la visita al laberinto del subsuelo, nada mejor que hacer volar una cometa vestida de versos y colores, unida por un frágil hilo desde algún punto perdido de nuestra arquitectura interior.

PROGRAMA ACTIVIDADES EN TORRELODONES
Si anda por la sierra madrileña o no teme a las inclemencias, les animamos a acercarse a Torrelodones desde cualquier punto y allí encontrará en su Centro de Cultura un sugerente programa desarrollado a base de conferencias, exposiciones y conciertos. Puedo asegurarles que la cultura es una manta que tapa los fríos y ofrece cálido bienestar. En las líneas que siguen puede verse el cartel anunciador de las actividades.

LA NIEVE NO SIEMPRE RESULTA POÉTICA
Me gusta la nieve, me serena su blanco manto y tal, pero cuando no la has pedido y te la entregan a manos llenas como que su ajuar poético mengua en mis ansias vitales. De todas maneras, hay que ser positivo, te puedes meter en la «cantina» de cualquier estación de renfe e interactuar con toda suerte de parroquianos, dado que hay afluencia masiva de peregrinos que abandonan su vehículo en la carretera y se adentran al calor de un café o una copa de queroseno del bueno. Al final te das cuenta que nunca pasa nada, si, te cabreas un tanto, pero luego te encanta contar todas las vicisitudes sufridas con una sonrisa puesta que enriquece tu anecdotario viajero.