Archivo de la categoría: Cosecha Propia
SERIE POESÍA PERFORMANCE: DESIERTO SIN INFANCIA
Algún día los columpios formarán parte de cualquier museo urbano.
No creo que tengan nada que ver las imágenes que acompañan esta entrada con la producción de criaturas en el mundo. De hecho cada día nacen más niños, lo que sucede es que el porcentaje más alto y nutrido lo hace en países con pocas zonas de juego. El desierto avanza y conquista parques de jugar mientras demasiados becarios vitales se recrean con los elementos informáticos de última generación. También he contemplado algunos infantes en las zonas recreativas que no hacen caso a los columpios y permanecen horas sentados en cualquier banco trasteando su móvil. No me extrañaría que en cualquier momento del futuro inmediato los castigos para los nenes fuera «jugar en los columpios». Sin olvidar las Granjas veraniegas que empiezan a pulular y que mantienen a las criaturas dos semana o más, lejos del universo de teléfonos, redes y mensajes cibernéticos y ese largo etcétera de golosinas tecnológicas. Algún día los columpios formarán parte de cualquier museo urbano.
SERIE POESÍA PERFORMANCE: LABERINTO DE JARDINES Y EMOCIONES
PASEO DOMINICAL PARA ABRIR Y MADURAR PERCEPCIONES Y REALIDADES
Me encanta pasear, no es ningún secreto. En algunos paseos me dejo llevar, de hecho, en muchas ocasiones salgo a caminar y pensar y lo desconozco de antemano. Otras veces elijo un destino y luego me pierdo en el mismo. Es algo así como meterse en un laberinto y buscar la salida de forma inconsciente mientras vas contemplando la riqueza emocional y vital que te rodea y que en no pocos momentos confundimos o se nos pasa de largo sin darnos cuenta. Hoy me ha tocado el parque de El Capricho en la Alameda de Osuna de Madrid. Mientras paseas parece que te llevas mejor con la felicidad, la armonía y cicatrizan más aprisa toda suerte de heridas. Creo que me acabaré haciendo caminante perpetuo.
SERIE POESÍA PERFORMANCE:JUGUETE OKUPA
Cuando un nido se queda vacío porque sus moradores ya han aprendido a volar, muchos habitantes okupas de la vida, de los bosques mágicos, de barrios deprimidos o hipotecados a cadena perpetua, hacen lo imposible por hacerse con ese hueco vital. No es un palacio ni tampoco una mansión lujosa, pero es un rincón confortable donde protegerse y rehabilitar sueños y propuestas. Todos deberíamos tener un nido, una referencia emocional, una dirección postal donde llegue tu correo aunque nunca pases a recogerlo. También valen los nidos íntimos, los que trasladamos con nosotros mismos, por cualquier sendero y nueva bitácora. A lo largo de la vida cambian los escenarios, los sueños, las metas y las personas, de ahí que estas referencias cuasi místicas debieran estar ahí para empujarnos y recordarnos quienes somos. (Fotografía de Tuchy Regueras)

SERIE POESÍA PERFORMANCE: POESÍA Y PISCO
Hoy en día, no nos engañemos, no todos los cuentos tienen finales felices. Muchas veces, a pesar de que estás loco con la lectura que toca en suerte, aunque hay días y días, no te dan ocasión de meterte en otro cuento, el libro de moda, tal vez, ni siquiera te invitan o te pasan la página de lectura y te pierdes buscando en qué línea andas o te dejan que andes. Lo mejor, igual la única salida, es tomarse un sabroso pisco a la salud de los que han encontrado o quieren encontrar en su cuento su merecida porción de felicidad y poesía. En la vida gusta andar siempre con un buen libro bajo el brazo aunque te confundas con el título o el autor. Ahora, toca saborear un pisco peruano, bien, para refrescarse, tal vez, para seguir soñando o, nada se puede descartar, olvidar. Yo, en lecturas, soy muy leal, me gustan y me gustarán, a estas alturas creo que ya para siempre, los clásicos, Cervantes, Erasmo, Baudelaire, algunos nuevos que no cito por cortesía a los otros nuevos y el libro de Vidas, Poesía y Andanzas de Lilith.
