TENACILLAS PARA RECORTAR HOSTIAS
Hay artilugios que no pueden comprarse en los top manta, grandes almacenes o en tiendas de internet. Hay herramientas sencillas que cumplen labores artesanales al tiempo que sostienen un hilo comunicativo con la espiritualidad. Es el caso de las Tenacillas para recortar hostias. Por ejemplo, la que acompaña este post, unas tenacillas en hierro forjado que a buen seguro ha recortado las sagradas formas que han vestido de fiesta los oficios de muchos domingos y fiestas de guardar. Las nuevas generaciones, un sector de las mismas, claro, se preguntarán atónitos en qué consiste una misa y el significado de las hostias. Pues hoy es domingo, podrían investigar en cualquier templo cercano de su casa, eso sí, si es posible, no acudir a misa de una, que es cuando desfilan los creyentes más descreidos con lo mejor de su armario. Estas increibles y singulares tenacillas las contemplé en un museo rico en piezas entrañables que tiene su sede en la iglesia de Santa Marta de Tera. Me acerqué a este punto clave del Camino de Santiago para contemplar la luz equinocial y después disfruté de su contenido museístico. Vale la pena el paseo viajero.
Publicado el junio 14, 2015 en Piezas/Lugares y etiquetado en Tenacillas para recortar hostias. Guarda el enlace permanente. 9 comentarios.

He visitado centenares de iglesias pero ninguna misa. Nunca había visto una hostia, ahora gracias a ti la puedo ver en una foto. Interesante forma…
Es un artilugio antiguo y artesanal, poco conocido. Me gustó y le di cancha. Mira que no haber visto nunca una hostia….Abrazotes
¡Qué curioso…!
Yo he conocido unas planchas que hacían varias a la vez, pero estas unitarias no las había visto.
¡Y eso que fui monaguillo…! jejeje
Abrazos, Manuel.
La verdad es que son muy curiosas y difíciles de localizar, vamos una joyita. Abrazos
No sabía que había tenacillas para recortar hotias, no habría por un casual hormas para estirarlas, a más de uno/a le vendría bien una hostia tamaño XXl. 🙂
No sé, lo miraré por ahí. Feliz resto de domingo. Saludos
Ya decía yo que tanta redondez no era normal ni en una sagrada forma…
Cosas veredes amigo Sancho. Feliz domingo y un cordial saludo
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