Archivos Mensuales: agosto 2016
BÚNKER RESCATADO DEL TIEMPO
Una de las zonas ajardinadas mejor conservadas y cuidadas en Madrid es la del parque de El Capricho, mandado construir entre 1789-1839 por la duquesa de Osuna. Entre sus diferentes espacios podemos encontrar un Refugio testigo de la Guerra Civil, recientemente, abierto al público. Es un Refugio subterráneo dentro del propio jardín histórico, conservado desde su construcción en 1937 y que ha pasado por diferentes fases de abandono hasta la actualidad. Su proyecto nació al ser instalado el cuartel general republicano en la Alameda de Osuna, lo que se conoció como cuartel general del ejército del centro a mando del general Miaja, que se trasladaron desde los sótanos del ministerio de hacienda hasta el jardín denominado a partir de entonces como «Posición Jaca». Se construyo en «mina» con capacidad para 200 personas, resultando amplio y protegiendo a sus ocupantes tanto de bombardeos como ante una hipotética guerra química. Resaltar que sus baldosas son originales y que se levantaron otros pabellones que hoy ya no existen. Parece ser que el Refugio nunca tuvo que ponerse a prueba.
OPORTUNIDAD POR RUINAS
No hay nada como descubrir un buen solar en ruinas para reconstruirlo, tanto en esencia como en estética. Hay que buscar ruinas con mucho peso y abolengo para volver a empezar. Las reformas sirven de poco, maquillan, pero no son suficientemente contundentes, en cualquier momento todo se vuelve a desquebrajar. Mejor hacer añicos el núcleo central del solar en ruinas y conducirlo a un buen contenedor, mientras más lejos mejor, a fin de evitar nostalgias arquitectónicas y emocionales. Entonces ya es momento de levantar la nueva construcción.
PARA SUPERAR EL HORROR VACUI
Primera clínica ecológica global que trata el Horror Vacui de los habitantes urbanos atrapados en la sociedad de consumo
Tal vez, a primera vista, parezca un exuberante rincón habitado de toda suerte de productos, elementos y objetos, pero no nos engañemos, se trata de una de las aulas de una prestigiosa clínica ecológica global donde tratan con mimo, esmero y paciencia, a los clientes urbanitas enfermos por el horror vacui y que no cesan de sumar a sus pertenencias cosas, cosas y más cosas, que no saben ordenar, utilizar ni sacar provecho. Es probable que los «Puntos Limpios» de las ciudades patrocinen estas clínicas, dado que sus naves y almacenes están saturados de rebajas, elementos inservibles y regalos indeseados. (Fotos de Tuchy Regueras)
LOS ARAÑAZOS DEL TIEMPO
Siguen siendo, a pesar de todo, bellos exponentes de una arquitectura tradicional, complaciente, con los gustos y modas, recorridos a través de su ya dilatada historia, pero los arañazos del tiempo hacen que precise de asistencia médico-sanitaria y dado su espíritu y elementos, debería tramitarse con urgencia su diagnóstico para una posterior cura, tanto a arquitectos y albañiles como recomponedores del tiempo en general. No hay que olvidar a poetas, alfareros y soñadores de la nostalgia. Si no se recuperan estas casas en tiempo y manera, ya no precisarán medicación de ningún tipo, sino un hermoso féretro de cartón piedra para trasladar sus restos a la cantera más próxima.