UNIVERSO MINIATURA
Todo puede representarse en miniatura: locomotoras, libros, castillos, incluso, ideas, posturas y principios. No deja de ser paradójico que la suma de cierta libertad, información y abanico de posibilidades, sea, valga la paradoja, una barrera para metas soñadas y haya que conformarse o no, con sucedáneos. La realidad y los sueños no siempre cabalgan juntos, pero dado que son universos que caminan paralelos, aunque en variedad de direcciones, igual sería bueno agenciarse una bolsa de tesoros con toda suerte de mundos miniatura que disfrutar en cualquier punto del mapa real o ficticio que nos toque en suerte. Hay que llenarse de golosinas, posibles e imposibles, todos los bolsillos.

FUENTES Y PAISAJES
Fuentes y paisajes se complementan en el inventario de las bellas esencias. En conjunto forman unos abanicos de sensaciones cromáticas y ensoñaciones que nos invitan a la serenidad y la contemplación. Otoño y primavera son mis estaciones favoritas, si bien no desprecio las dos restantes. Aquí dejo esta invitación placentera para acercarse a la vega madrileña, siempre con sorpresas y un rico ajuar de posibilidades de toda suerte.
PANORÁMICAS PALACIEGAS
La ola de frío polar está remitiendo, lógico, nada es eterno, aunque los palacios de Aranjuez disputan esa posibilidad en el inventario de las emociones de quienes los contemplan. Aranjuez bien merece una visita o más, pero ahora con la atmósferas temblorosa y el rocío exhibiendo sus posibilidades plásticas, resulta una ocasión envidiable para acercarse a la vega madrileña y empaparse de su historia y sus suculencias gastronómicas. Deseo que las bajas temperaturas no sean un obstáculo para los poetas de la belleza.
MASCARONES DE PROA
No son sirenas ni diosas, son mascarones de proa, mujeres protagonistas, sobre todo, a partir del siglo XVIII , cuando engalanaban y capitaneaban con frecuencia las naves, dado que la mujer, hecho demostrado, era capaz de apaciguar tormentas. Son mascarones llenos de poesía, historia y color, reclamos para la fantasía y el recuerdo, mascarones de proa que se pueden disfrutar en el Cutty Sark de Londres, uno de los últimos veleros tipo clipper, hoy aparcado en dique seco, pero con toda la magia del mar surcando la imaginación.